IDENTIFICAR, RECONOCER y entonces, SUPERAR tus miedos. Los miedos son indicadores de nuestras limitaciones, que a las malas, alimentan nuestra frustración y pensamientos contra nosotros mismos.
Puedes negarte a ellos y evitarlos o puedes crecer por encima de ellos.
Puedes negarte a ellos y evitarlos o puedes crecer por encima de ellos.
#superar el miedo a conducir
Me saqué el carnet de conducir a los 19 años y no fue hasta 7 años después que me compré mi primer coche. Mientras tanto, había estado evitando conducir a toda costa.
Entre los nervios de ser novata, de no coger nunca soltura al volante y el llevar siempre un coche de prestado que me dejaban mis amigas, conducir se convirtió en algo muy incómodo que me llegaba a poner bastante nerviosa. Tanto es así, que me acomodaba no tener que conducir.
Pero llegó un momento en que si no rompía con esa dinámica, iba a estar siempre igual, por lo que me compré mi primer coche y empecé a conducir.
Entre los nervios de ser novata, de no coger nunca soltura al volante y el llevar siempre un coche de prestado que me dejaban mis amigas, conducir se convirtió en algo muy incómodo que me llegaba a poner bastante nerviosa. Tanto es así, que me acomodaba no tener que conducir.
Pero llegó un momento en que si no rompía con esa dinámica, iba a estar siempre igual, por lo que me compré mi primer coche y empecé a conducir.
Los que me conocen saben que trabajo y vivo en la misma localidad por lo que el trayecto es más que ridículo (tardo 7 minutos de reloj del trabajo a casa), y no necesito para nada, hacer desplazamientos más largos.
Me había acostumbrado tanto a esta zona de confort que no quería oír hablar de coger el coche para meterme en la ciudad o algo parecido. Estaba igual que al principio: temerosa.
Me había acostumbrado tanto a esta zona de confort que no quería oír hablar de coger el coche para meterme en la ciudad o algo parecido. Estaba igual que al principio: temerosa.
Entonces decidí poner punto y aparte a mi miedo, coger el coche y meterme en Madrid (si, con su M 30 y su M 40) al menos una vez al mes.
Con esto fui cogiendo más soltura y mi miedo a conducir se ha ido apaliando, de tal forma que ya no me causa nervios o ansiedad coger el volante.
Con esto fui cogiendo más soltura y mi miedo a conducir se ha ido apaliando, de tal forma que ya no me causa nervios o ansiedad coger el volante.
#superar el miedo al agua//situaciones estresantes
La primera vez que me dio pánico el agua me pilló desprevenida. Había nadado en aguas abiertas anteriormente, aunque no en competición. He disfrutado de niña jugando en el agua y pasaba horas y horas sumergiéndome y tirándome a la piscina. Pero me dio tal ataque de ansiedad que no conseguía meter la cabeza debajo del agua ni para nadar a braza.
El primer triatlón que hice pasó exactamente lo mismo. Tal miedo pasaba, que no podía avanzar hacia delante, ni darme la vuelta y salir del agua. Lo que hice en ambas situaciones fue jo***me (tal cual) y terminar el segmento de natación con ese miedo y ese ataque de ansiedad que me complicaba respirar.
#a día de hoy
Vale, mucha historia y poca cosa. ¿Qué mensaje estoy dando con todo esto?
- Identifica tu miedo. Identifica tu miedo y hazlo trocitos para ir superando pequeños obstáculos. Por ejemplo, en caso de conducir, conducir es muy amplio: en realidad, me daban miedo pequeños obstáculos: perderme, meter la pata, me agobiaba ir demasiado despacio etc. Al encontrar pequeños obstáculos que superar se hacen más asequibles.
- Reconocer tu miedo. No hace falta contarlo por ahí, pero sí reconocerte que da miedo y saber que lo tienes que superar para expandir más tus límites.
- Fastidiarte y enfrentarte a ello. Ya puedes llorar y quejar, que el miedo no se va si no te re-educas. En el caso de conducir lo ves muy claro: cada lunes que libraba conducía mi coche por Madrid. De esta forma tenía un día en concreto para enfrentarme a ello y no tenía escapatoria. Haz lo mismo. Fíjate un día en concreto y ponte en esta situación tan incómoda para ti. Con la práctica, poco a poco, verás que vas dominando la situación y tu miedo se irá deshaciendo.
Está bien conocer nuestros límites, y también soy partidaria de enfocarnos en mejorar lo que ya sabemos, pero enriquecernos a través de nuestra capacidad de control es lo que nos hace más grandes.
Te animo a que salgas de tu zona de confort, y te enfrentes a situaciones sabes que son temerosas o incómodas para ti, y a que compartas en los comentarios qué haces o qué harás a partir de ahora.
Te mando un beso muy grande y espero oir de ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario